La oscuridad reinaba por completo la
habitación, puesto que ya era la hora que se disponía para dormir, más sin
embargo, el dueño de esta, seguía del todo despierto mientras miraba la
completa obscuridad que lo rodeaba. Ya había intentado simplemente cerrar sus
ojos y respirar acompasadamente para, de ese modo relajarse y caer dormido,
pero ciertamente le resultaba imposible debido a que sus pensamientos, estaban
demasiado activos esa noche. Hasta que una idea que pensó haber superado hora
antes, regresó a su mente. ‘Por qué se me haría más sencillo dormir a
mí que al resto de las personas. No dudo que haya otras personas en este mundo
que también tengan problemas para dormir, pero ¿qué tendría yo de especial en
esta vida como para creerme especial, tanto, como para que yo pueda dormir
antes que ellos? Nada, yo no tengo nada especial.’ Cruzaba por sus
pensamientos mientras intentaba mantener su mente en blanco, aunque ya sudaba
bastante debido a darle vueltas constantes a todos sus pensamientos que sin su
permiso, cruzaban entre por su cabeza.