Una vez dentro de la vivienda de Yuto, Yamada había entrado mientras
besaba en veces los labios de Chinen, en otras su cuello al tiempo que se
dirigían a la habitación del más alto, ya que Yamada había propuesto a su
pareja que hicieran algo juntos, a pesar de que el menor titubeó terminó
siguiendo al mayor quien con manos expertas e inquietas, comenzaron a desvestir
el cuerpo contrario que no ponía resistencia alguna hasta que sintió una mirada
que, no era la de su novio, al notar de dónde procedía pudo notar de inmediato
que era Nakajima quién miraba atentamente cómo era desnudado por el otro, por
lo que inevitablemente intentaba cubrirse ya que se sentía incómodo.