Canción de amor.
- ¡Marius, Marius! -
gritaba un chico el cual corría tras un alemán el cual se dio media vuelta
escuchar su nombre.
-So-chan, ¿qué te trae por
acá? - preguntó jovialmente.- Creí que tu casa estaba al otro lado de la
ciudad.-
-Está al otro lado,
pero hoy es tu cumpleaños, tenía que venir a verte, además que quiero invitarte
al karaoke, será tu regalo.– Sonrió ampliamente mientras tomaba el brazo del
más alto.
-Pero tengo que ir a
casa.-
-Vamos Mari, solo será
una hora o dos, te aseguro que nos divertiremos, ¿sí? - Sonrió jalándole del
brazo.
-Pero no hace falta
que me des nada, a mi me basta con que me felicites.- Sonríe intentando zafarse
de Matsushima.
- Descuida no es
molestia, solo quiero que te diviertas en tu cumpleaños.-
-Está bien, está
bien, pero no quiero que te molestes demasiado.- Sin más remedio fue con él.